domingo, 19 de marzo de 2017

Quieto!!

Dame un minuto más,  aún no te vayas, porque mi memoria frágil no puede retener tu imagen en un segundo.
Traté de sujetarla pero siempre imperfecta, la copia nunca podrá igualar la Idea.
Intenté memorizarte por partes, empezando por tu frente, luego tu peinado, después tu mirada.
Pero tus manos siempre distraen,  las imagino presionando con la fuerza que irradian. Al recordarlas puedo reconstruir el resto de tu cuerpo.
Tus fotos son falsas, no tenés líneas rectas, tal vez alguna marca, alguna mueca.
Tu boca es fina pero confusa en sus palabras. Tu voz puedo recordarla con la exactitud de una melodía.
Pero no conozco ni tu aroma ni tu temperatura. Esa es la desventaja de la no-existencia,  de tus contradicciones, de tu impermanencia.

G. Von Louzer

miércoles, 15 de marzo de 2017

El monstruo

¿Qué importa que no pueda alcanzarse? Todo intento me acerca, aunque termine en otro lado. Quiero retornar, pero sigo en la dialéctica.  Salir de la humanidad, del concepto, sólo contemplar la unidad.
Trato de que los estímulos ni sinquiera me toquen. Aún así siento un golpeteo en el pecho del cual queda la sensación. Pero he de utilizarlo de algún modo, escribiendo estas líneas tal vez aparezca su verdadero rostro.
Si el sueño es tan cierto, si todo es despedida, me proyecto en el futuro incierto y ese es mi error. El deseo se confunde con la intuición. 
Sigue insistiendo todavía el mal que parece externo pero no está separado de mí.  Es un despliegue imperfecto de mi conciencia que aún no sabe crear vida.
Ese monstruo me toca la ilusión, la cual considero más valiosa que la realidad insistente.
Parece imposible mudar mi rostro de su reflejo. No quiero hacerle caso, quiero seguir siendo lo verdadero.

A. de Asterión

Sobre algo que nunca pasó (ni volverá a pasar)

Ya lo sé todo... Anoche pude verlo.
Tan fugaz en su mirada
como si al desnudo lo vieran.
Tan delicado al agazaparse
que me da ventaja para que escape.
Es un alivio sereno e inquieto
saberse percibido por el discernidor de almas.
Silueta que ocupa mucho lugar
aunque se enconda.
Manos que no encuentran un lugar seguro donde descansar cuando lo miran.
Que incomodidad... pero que alegría
volver a sentir algo nuevo y gracioso.
Algo ajeno, intocable.
¿Podrá nominarse aquella forma de contacto?
Y no me vengan con conceptos diáfanos
de los amantes seculares.
Nos negamos asumir cosas falsas,
aún si fueran verdaderas.
Siga disimulando el ardor... el picor en el alma y en alguna parte del cuerpo.
Nadie se dio cuenta.
Ni siquiera yo.

G. Von Louzer

jueves, 9 de marzo de 2017

Una casa

De haber tenido una casa,
hubiese tenido recuerdos,
la hubiese pintado de blanco,
la hubiese pintado de verde;
las flores que la adornaran
hubiesen sido rebeldes;
habría sido pequeña,
tal vez un poco alejada.
De haber tenido una casa,
desde siempre y la misma
hubiese tenido amigos,
amigos de la infancia.
Tal vez tendría un nombre
de esos que todos conocen,
tal vez no tendría dudas
de mi propia existencia.
Me siento un tanto promiscua
por haber tenido muchas,
por ser indiferente,
por no amar ninguna.
Parece inconcebible
no tener historia,
¿Qué podría contarte?
¿a dónde podría invitarte?
De haber tenido una casa,
aunque sea su concepto,
aunque esté deshabitada,
aunque todos hayan muerto.

G. Von Louzer

miércoles, 8 de marzo de 2017

Descuidos

El otro día vi sus ojos con extrañeza, más sobresalientes que todo su cuerpo, totalmente abrillantados, empalagosamente abrillantados. Me pregunto cuánta certeza puedo tener de aquello. ¿será genuino? ¿será aparente?
Sucede que cuando observo un poco más,  el entorno se detiene; como aquella vez que recé en el patio de mi casa. Similar a los aromas que durante la niñez anunciaban su aparición,  y cuando gente que ya ni recuerdo prendía el fuego. Semejante al momento en que la tarde anaranjada no me pareció real. Todas esas cosas se parecen a su carne.
Me pareció ver su mano temblar, para luego hablar con cortesía y con una sorpresa fingida. Cuanto quisiera que nada lo espante y que los pronombres no sean ambiguos.
Que no le diga a nadie que tengo un plato de comida en mi regazo, ¡que vergüenza también el alfajor! Pero deben llenarme. Que me llenen por completo y ya no pueda ver! Que me enceguezca la intemperancia!... Y que venga a redimirme, porque es mejor que yo.
Sapere aude!!!!

G. Von Louzer

Achtung

Quisiera anotar algo,  pero que nadie lo lea,
y tal vez te enteres en un aire distante. 
Podría decir tantas cosas que no sean ciertas, 
que no sean llamativas,  que no te des cuenta. 
Podría revolver palabras como intentando buscarte, 
podría decir algo profano e ingenuo . 
Quisiera atraparte pisando tu sombra, 
y se me escurre como un insecto.

Argo.

miércoles, 8 de febrero de 2017

De antes

Un sótano lleno de silencios
Ha sido del todo descubierto
En el aire agarré dos o tres recuerdos
Y no son realidad, sino invento

Tomé una situación curiosa
Pero sin importancia verdadera
Con argumentos y cizañas
La alimenté a mi manera

Se hacia grande la maraña
Y su sombra en la vereda
Anunciaba su llegada
En sueños vagos y tristezas

Una noche distraida
Olvidé cerrar la puerta
Y penetró en una respuesta
Una duda tan siniestra

Y el alma horrorizada
Ante su muerte inminente
Aunque sabiendo que era justo
Clamaba a dios como siempre

El desenlace de la historia
La sigo inventando al revés
Tratando de volver
 sobre los pasos que di ayer

Etcétera

G. Von Louzer

viernes, 11 de julio de 2014

Sucesos anacrónicos

Vie 11/07/2014, 4:35 PM. El siguiente relato ocurrió en la estación de José Marmol, me encontraba allí por razones cotidianas ( miento, bajé desesperadamente del colectivo porque algo me llamó la atención). Una torre redonda de unos 6 metros de diámetro tan expuesta que se ocultaba perfectamente de la atención de los hombres. Me acerqué disimuladamente porque un hombre de edad adulta parecía vigilar el lugar. Fingí que miraba unas revistas en el puesto de diarios a unos metros,  mientras miraba de reojo. Luego tomé ánimos y me acerqué al pseudoanciano balbuceando como si estuviera nerviosa -que hay aca? Se puede entrar? - a lo que el hombre sonriendo me contestó -si... falta poco para que se termine el mun...- (acá creí que era un loco anunciando el fin del mundo, al cual vergonzosamente iba a creer, ya que todo me parece una señal) pero terminó su frase con -mundial.- ( me sentí tan estúpida).
Luego de terminar esa breve charla simpática y protocolar, procedí a adentrarme en esa curiosa especie de glorieta cerrada. Una vez adentro me llamó la atención que tuviera tres puertas, además de la que use para entrar, pero era absurdo, ya que sólo darían al exterior.  El techo era como una cúpula que me hacía pensar en esas iglesias antiguas que son remodeladas constantemente,  el color era "blanco vivo" como pintado recientemente,  no como esas paredes blancas tocadas por niños de manos pegajosas como uno está acostumbrado a ver.
Decidí abrir la primer puerta,  de aspecto rústico pero moderno, y me encontré con una (voy a llamarlo "escena" ya que no sé cómo definirlo), un hombre llegando a su casa y mirando su reloj que daban las 10:58, reloj pulsera y digital. Cerré la puerta con tranquilidad como si todo fuera normal.
Abri la segunda puerta, me encontré con una escena más compleja. Un muchacho que cumplía años y su hermana, contando que tenian como costumbre ritual festejar el cumpleaños de una manera particular,  ella se ponía su vestido de novia y luego ambos se ponían a jugar en el barro. Así lo contaban y mientras uno podía ver las imágenes de tales anécdotas. Cerré la puerta.
Abri la tercera. Dos personas en la habitación de una casa que no era de ellos,  comiendo de un improvisado banquete. En la habitación contigua, una mujer (dueña de la casa) llorando escondida por la presencia de esos, al parecer,  inesperados huéspedes.  La habitación en la que lloraba la mujer era muy hermosa, un cuarto pequeño y sencillo pero con una excelente decoración,  la cama tenía un cobertor de una tela similar a satén blanco.  Del otro lado los huéspedes discuten brevemente, disolviendose tal discusión con el desinterés de uno de ellos. Luego entran dos personas más... pero ahi sentí que estaba transcurriendo demasiado tiempo y debia volver a casa.
Cerré la puerta. Sali del lugar esperando que  cayera sobre mi la noche oscura. Sin embargo el sol era más radiante que antes. El pseudoanciano estaba ausente,  tanto que parecía no haber existido nunca.
Tome el colectivo y volví a casa... eran las 3 de la tarde,  llegué antes. Me recosté pensando cómo haría para contar esta historia sin parecer que habia perdido la razón, y decidí contarlo como una de mis tantas ficciones... preferir por precavida seguir siendo una simple rosarina que ostenta el título de alquimista.


Gisex Von Louzer

NO LEER

Decidí por un corto ciclo no hablar de las mismas cosas de siempre,  a pesar que tal ejercicio me obliga a aumentar mis recursos lingüísticos a fin de convencer al vulgo que se trata de cosas diferentes.  No obstante,  alguno podrá percibir una tendencia al metalenguaje inclinándose a proyectar indirectamente el objeto,  del cual si no tuviera intenciones de hablar,  no ejecutaria toda esta declaración.
Por el momento temo hacer un giro brusco y pretendo ingenuamente alejar al lector de los párrafos anteriores con sutileza y seducción hacia otro tema.
Para este menester debería demostrar convicción respecto al tema que he de tratar con posterioridad,  e irme adentrando disimuladamente a partir de ahora al mismo sin que el lector sea consciente de ello y que vaya olvidando todo lo anterior,  buscando como animal cegado por sus instintos la resolución de este escrito.
A medida que pasan los segundos me doy cuenta que debo apresurarme, que estoy tardando demasiado en presentar el tema principal.  Tanto que el tema principal ahora comienza a ser otro.
Por lo tanto prefiero desechar este texto y comenzar nuevamente.  Hasta aqui la lectura fue inútil.

Gisex

domingo, 18 de diciembre de 2011

UNO

Quizá esta corriente new age hipermagnetiza la energía acumulada en mi centro gravitatorio, y ésta emana como una sustancia volátil, un fluido impetuoso que corre azaroso a la velocidad de la luz y que desestabiliza mi emocionalidad, producto de insatisfacciones inherentes a mi esencia insaciable... el 1 es mi número... la unidad es mi destino.

Los pensamientos terrenales desactivan la transmutación, y aquí estoy... cometiendo crímenes.

El potencial liderazgo se derrama de manera consustancial cada vez que el motor del pensamiento se enciende.

Es una falla, una sobrecarga en este vehiculo que es mi cuerpo...

solo hay espacio para 1 aquí.... sólo hay espacio parami.

PD: Mis pezuñas no estan teñidas hoy. Descubrí que son policromáticas. Eventualmente advierto algo de sangre que les da un lustre grisáceo, casi violáceo, ceniciento.

Mis dedos demandan casi toda mi energía vital, y pocos músculos le sirven de apoyo. Mis manos son frágiles, quebradizas; mueren en su endeble materialidad, pero parecen desarrollarse en el plano etéreo.

Puedo ver como emergen cada vez que pulsan las cuerdas y le dan sonoridad.

La bóbeda celeste será refugio de esa fracción astral incorpórea, que dejará mi cuerpo inerte aquí en la Tierra.

Gisex Von Louzer

martes, 26 de abril de 2011

PASCUAS EN LENGUAJE RÚSTICO VULGAR


No se si hay mucho tiempo para pensar,
solo dejare que hable por si mismo,
no tengo ganas de pensar ni tengo ganas de sentir.

Porque siempre es lo mismo,
tengo herramientas en mis manos para cambiar,
pero soy inexperta en su uso.

Sigo siendo igual, soy cruel, soy peligrosa,
necesito sentir dolor propio o ajeno para darle un dinamismmo,
un extasis,
a mi inmerecida vida.

Es lo unico que puedo comprender...
es eso lo que tengo que cambiar quizá...
Mi verdadero Ser me pide a gritos un cambio,
me pide silencio, quietud, armonia,
me pide lagrimas que laven sus manchas,
me pide distancia, aislamiento
para evitar que alguien salga herido.

Mi reflejo en el espejo muestra lo que esta debajo,
refleja mi alma,
entoncesa me miro...

y siento nauseas,

siento el hedor de un alma podrida,
un cuerpo de ultratumba,
palidez, maquillaje gastado y desprolijo,
cabellos secos, surcos en la piel,
masa muscular semidesarrollada, parpados y labios pesados que expresan agonia,
las venas en mis brazos son notoriamente azules,
vellos y pequeñas imperfecciones que lo cubren.

Y que representa esto del alma?
Quiza me sumergi en el abandono,
resignadamente espero salir de esta carcel que es mi cuerpo,
aqui dentro solo hay humedad y oscuridad, no hay espacio parta nadie mas,
por eso mi identidad de nada sirve,
solo soy yo,
yo soy todos,
no tengo nombre, no tengo poder.

Y se me ha ofreciddo hace ya dos años, una gran espada que me permitiria dominarlo todo, todas las fuerzas de la naturaleza;
pero mis brazos no pudieron sostenerla,
por eso solo la contemplo y le temo,
temo arruinarlo todo con mi debilidad,
con mi maldad latente, que si se apoderara de ella,
no habria perdon en los cielos para tal catastrofe...

pero existe otra posibilidad... y estoy a la espera de su encuentro.
25/04/2011
19:01 hs.


19:02 hs: tocan timbre, bajo, abro el portón... la otra posibilidad entra, me regala un huevo de pascua, y se va...


MEDITACIONES ABSURDAS, TRIVIALES, COMUNES, VULGARES, ESCATOLÓGICAS Y ORDINARIAS DE GISEX.

miércoles, 19 de enero de 2011

TOO LATE



Hay que hacerse cargo, es cierto, es una responsabilidad, un yugo, casi una opresión.
Hay tantas cosas que “no debo”, y sin embargo agradezco que así sea. En definitiva, resolver esta cuestión me hará crecer. ¿De eso se trata?
Ya evocaba inconcientemente algunas imágenes, no obstante, cierta nostalgia deriva de la posibilidad de renacer y vivir todo de nuevo. Lo mismo pero mejor. ¿y qué es eso? … “no debería” repite mi alter ego, pero completa el enunciado: “no deberías hasta… que resuelvas tu circunstancia actual”.
Que difícil. ¿Un llamado a destiempo?
No se si es demasiado tarde o demasiado temprano. Tampoco creo que el universo en sus tiempos sea inoportuno.
Ese llamado me despertó.
Y despertar significa abrir los ojos, mirar a mi alrededor y decir ¡mierda!, ¿qué estoy haciendo? ¿Qué estoy pensando? … no estoy viviendo el ahora, vivo siempre en una posibilidad y en recuerdo!
Nada es definitivo. Un No puede ocultar una aserción y hasta un pedido de perseverancia, incluso una conflagración por una respuesta mejor. Sin embargo estoy descuidando muchos aspectos.
Ellos tenían razón al decirme que repetía ilusamente ciertas afirmaciones tales como “he suprimido tal o cual pretérito” “pude relegarlo” etc.… ¿qué tan cierto es esto si el más mínimo perfume de esa reminiscencia quiebra todo mi presente?

Dos textos escritos simultáneamente. Uno dice casi toda una verdad. El otro que dice casi toda una mentira. Algunos actos fallidos se acumulan en las páginas, y así…

¡Necesito comprar el derecho de tener lo que quiero pero no tengo saldo a favor! Sólo un potencial de excesivo sufrimiento. Quizá logre financiarlo, aún no lo se.
Solo se que di Todo lo que tenía en ese momento… y me fui a la quiebra.
Hoy solo revuelvo en la basura buscando algún vestigio de aquello que di, (y si seguimos con las analogías) estoy parada al borde de la delincuencia.
Esto es sólo una botella arrojada al mar…
Ojala comprendas Wilson!!!!... hubiese dado mi vida entera…


PD: sigo invocando tu espíritu.


Gisex



IL MIO CUORE ESPLODE

Las estrellas condenaban… son miradas sádicas los tetracordios de la esponja suave, bella durmiente, recitó la luna en su corazón de alfalfa, y vengó la muerte de sus bestias unánimes a la solución de los atriles que llegaban a su altura y reverberancias que sonaban en sus fuentes de agua calida y frágil como amapola en Líbano que humedece cruda como la roca que suspira un verso de Troya. Y se ven a la distancia como furgones de ferrocarril… saltan al azar, hasta encontrarse, pero no hay dignidad en sus actos, solo algo de rock y ganas de llorar. Cuanta gente despiadada, cuantas horas alrededor de nada, y el vacío emerge , sube con los líquidos que yacen por debajo, y nadie los ve con ojo critico, pero cambiamos, adaptamos nuestros miembros a un ambiente despiadado y sin pudor de ser amados, con sus dientes fuera de la cara, con sus ojos desorbitados, perdidos en la cara de otro, instantes mas tarde culminamos en éxtasis, pero la fuga esperada se hizo real, importe o no al aquellos ojos, prefería crear su universo, en el que podría vengarse sin pensar demasiado en las consecuencias. Fue lo único del plan que pude materializar. El resto fue todo lo contrario, las respuestas llegaban tarde, solo oía los ecos de mis pensamientos, pero aun así agradezco que halla habido figuras vandálicas alrededor, quizás no hubiese sido el mismo final. Pero el ángel que vimos se asemejaba a mi conciencia, sin embargo fuimos detrás del demonio en busca de aquella tan esperada venganza… y solo encontramos amor… era un infierno de azúcar, un infierno en el cielo. Pero malgastar el tiempo sirvió para malgastar mejor los tiempos futuros, y los otros tiempos que están cerca y lejos. El oído pedirá la resolución del acorde, ese acorde final que armoniza todo, que con su ausencia ha dejado una tácita tensión. Pero el oído recuerda, no olvida la tónica. Y ella sabe que vendrá a buscarla para completar la obra. La obra de la que el destino es director y de la que somos pieza. Reencarnemos esto de nuevo, que necesito ver los detalles, que necesito salir y conocer menos, ver solo lo fundamental, sin involucrarme, te espero acorde al clima, con otros entes de igual tamaño.


Gisex

Nervio óptico

Había recorrido más camino que el que sentía, pero debajo de la piel podía sentir el flujo de los tormentos. Mi mente obstinada y egoísta salía como un monstruo que encarnaba en aquellos a quienes amaba. Y detrás de ella la figura enorme del pentateuco que lucía como bronce y derramaba la sangre inocente de los que se habían sacrificado aún en estado puro.
Y ellos no veían, ignoraban quién estaba debajo; él luchaba por salir de su encierro y trataba de encarcelar sus deseos.
Nada es cierto, todo en todos ellos es imaginación... la realidad era más simple, siempre lo fue.
Me apedreaban por mis impulsos consumados y por atraer al círculo a los que no estaban preparados.
Mejor así... algo habrá en su fundamento, algo que aún no soy capáz de comprender. Me niego y rehuso a abusar de esas fuerzas, mas bien complacidas por mi precaución y desconfianza. Más tarde llegaré, y allí veré lo que buscaba ver y sabré si es cierto (...) los obstáculos saldrán a defender su terreno, pero tu imagen permanecerá inmutable.
Durará el dolor mucho o poco, y la respuesta está abierta a modificaciones de un alma que ve lo que quiere ver, donde y como quiere.
Habiendo dejado hasta el último aliento vital, retrocedo para volver a empezar, sin metas fijas y con una carga más.

Me he servido del cambio de algunos pronombres personales sólo para cubrir la desnudez de mi alma.



Gisex Von Louzer

Esto fue escrito hace dos dias, un año atrás.

Si bien entrego cada movimiento a un acto determinado, no puede sustituirse con libertad esas cosas que uno teme perder, no se puede habitar siempre en intervalos que son juzgados por uno u otro, la critica pasa a ser la noción de una semiverdad oculta, vedada… se encuentra entre líneas. Cada una espera por ser significada, se ve la luz transparente sobre un vidrio y la sensación pasa a ser mental, y deja de ser sensación durante la reflexión. Si se repite, la locura tomará posesión de algunos de mis recursos, nadie funciona sin un motor, ya quebré y subo solo en la abstracción de los que rodean peceras, en la abstracción de su origen. La mezcla es solo para evitar sacar a luz aquello en que pienso, no por eso no está aquí, quizás el mensaje encuentre un receptor perspicaz. Escasas penurias fueron expuestas con verdad, solo en ambigüedades, pero sigo el trayecto mientras tanto, para que el ardor valga la pena, para saber por donde no debía ir.
No importa cuan lejos llegue, apenas me distraigo vuelve a aparecer para pedirme que queme cosas!!!

domingo, 5 de diciembre de 2010

El batallar de los opuestos.


Un gran maestro enseñó: "Buscad la iluminación y lo demás vendrá por añadidura". El peor enemigo de la iluminación es el “yo” o defecto. Los pensamientos son como unas tinieblas, que no permiten pasar la luz de la conciencia. Por eso nos enseña San Juan en el Capítulo 1°: "La luz vino a las tinieblas, pero las tinieblas no la comprendieron".
El fundamento del “yo” o defecto es el dualismo de la mente. El “yo” se sostiene por el batallar de los opuestos. Si decimos Fulano es malo, queremos decir que no es bueno. Si decimos estoy alegre, queremos decir que no estamos tristes, etc.
Los problemas de la vida no son sino formas mentales (pensamientos), con dos polos: uno positivo y otro negativo. Los problemas, los sufrimientos, los crea el defecto a través de nuestra mente, los sostiene la mente y terminan cuando dejamos de pensar en ellos.
Alegría y tristeza, placer y dolor, triunfo y derrota, me gusta y no me gusta, quiero y no quiero, constituyen el batallar de los opuestos, sobre él se fundamenta el “yo” o defecto.
Y por todo ésto vivimos toda nuestra vida miserablemente, de un opuesto a otro: triunfo y derrota, gusto y disgusto, placer y dolor, fracaso y éxito, te quiero y no te quiero, ésto y aquello, etc.
Necesitamos por tanto, liberarnos de la tiranía de los opuestos y de los “yoes” en que se fundamentan. Ésto solo es posible si aprendemos a vivir de instante en instante, sin olvidarnos de nosotros mismos, sin sueños o pensamientos de ninguna clase. Y ésto lo vamos logrando a medida que establecemos una continuidad de propósitos, preguntándonos de instante en instante ¿qué estoy pensando?, sin olvidarnos de nuestro cuerpo físico, o sea, ESTAR AHÍ, para conocernos a “sí mismos”, eliminar las tinieblas y la luz de la conciencia penetrará a raudales en cada uno de nosotros.
Le hicieron la pregunta a un gran Maestro: “Tenemos que comer y vestirnos todos los días, ¿Cómo podríamos escapar de todo ésto?”. El maestro respondió: “Comemos y nos vestimos”. “No comprendo” dijo el discípulo. “Entonces vístete y come”, dijo el Maestro.
Cuando cerramos las puertas a las fantasías y al sueño de la conciencia con los pensamientos, el discípulo va despertando progresivamente el poderoso sentido de la intuición.
La acción libre del batallar de los opuestos, es acción intuitiva, es acción plena y allí está la conciencia, porque donde hay plenitud el “yo” está ausente. LA ACCION INTUITIVA NOS CONDUCE DE LA MANO HACIA EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA.
Esta acción inteligente, libre del batallar de los opuestos nos eleva a un punto en el cual algo debe romperse. Cuando todo marcha bien, cuando el discípulo vive de momento en momento con la clave: ¿qué estoy pensando? de instante en instante, se rompe el techo rígido del pensar, y la luz y el poder de nuestro Dios interior, entran a raudales en la mente que ha dejado de “soñar”.
Entonces, en el mundo físico y fuera de él, (durante e sueño del cuerpo material), vivimos totalmente conscientes e iluminados, gozando la dicha de la vida en los mundos superiores.
Cuando en el mundo físico aprendemos a estar despiertos de instante en instante, en los mundos internos, durante las horas de sueño del cuerpo físico y también después de la muerte, vivimos despiertos y autoconscientes de instante en instante.

Fragmento de enseñanza gnóstica.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El Aquelarre


Un rato más en la oscuridad… no veo la razón de las ninfas para estar aquí. Son muchos secretos los que cargo, pero presenciando este momento me encargaré de decir lo que me parece que se ve a la luz del día, y lo que pensamos en las noches. La fantasía es oscuridad, la aventura es un juego, pero no hay entes capaces de resolver esto ni de darse cuenta que es un juego, solo eso… un juego.
La idolatría resulto peligrosa, entonces ya no hay más que decir. Acepto mi destino, Dios; aunque todos los días tenga que crucificarme. No es mi hora de pagar los pecados ajenos; solo puedo bajar de la torre y tirar perlas a los cerdos.
Volveré sobre esto más adelante.
Y quizás la próxima vez que al despertar escuche los mensajes, ya no serán melodías diabólicas, parecidas a los gritos de los niños, niños habitantes del limbo, almas, llanto… y todas esas voces que mi ego genera.
Oiré la lira de Bohindra? O solo ecos de un anhelo de perfección?
Errores que nos hacen humanos, silencios, quietud… no importa lo que sea, no importa porque me gustó.
Adiós mientras tanto.


Gisex Von Louzer

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Espejos (The Dark side of the Moon)


De nuevo me encuentro haciendo equilibrio sobre dos fuerzas contrapuestas; este equilibrio me conduce a un estado de acinesia; mi accionar se ve paralizado.
Por un lado esto me resulta totalmente descabellado, irracional, escandaloso, hasta indignante e impertinente. Por el otro, poco me importa caer en la ignominia y el oprobio ajeno, sobre todo tratándose de cuestiones tan íntimas como esta.
La mayoría de gente suele autodefinirse como una “buena persona” sacando un promedio general sobre sí mismos. Yo sin embargo, estoy aprendiendo a no auto engañarme y a verme como lo que realmente soy… un ser repugnante y nefasto, un ser extremadamente peligroso para sí mismo; y me mareo dentro del laberinto de mis pensamientos, hasta caer en un sueño letárgico muy parecido a la muerte, esa es mi válvula de escape.
Necesito escapar de mi cuerpo a veces, y dejar mi mente ahí adentro; no se si mi organismo refleja mi mente o mi espíritu. Pero se que mi espíritu me corrige, piensa antes que yo… y quien soy yo entonces? Quién escribe esto?... Debe ser mi mente… es decir, yo debo ser la mente… a veces soy espíritu. Ambos tienen un espacio para expresarse… pero entonces, qué pasa con el cuerpo? El cuerpo no opina?... no, es sólo un reflejo!... o más bien un espejismo. Y la entidad que veo en el espejo pasa a ser el reflejo de un espejismo de la mente que retorna a la mente.
Profanando algunas cacofonías de Sartre y de Foucault puedo decir que no puedo verme más que en esa imagen distorsionada, horrible, inexpresiva, llena de surcos redondeados, algunas aberturas en el rostro, dos líneas de pelos sobre los ojos (cejas), una piel sobre otra piel partida por la mitad, dos aletas a los lados de la cabeza que parecen caracoles, etc.…
Puedo ver que trato de engalanarme con alhajas, pinturas, colores, intentando darle forma a esta quimera.
No obstante, esta cosa que veo en el espejo, las personas lo suelen calificar como algo lindo o feo, atractivo o desagradable. No se, yo sólo veo un cuerpo… es como una montaña de tierra, por qué decir que una montaña de tierra es sensual o monstruosa?
De todos modos, me resulta repulsivo, pese a que el ideal de belleza es una convención social que me cuesta asimilar, admiro la perfección, la simetría, la armonía; pero esto es algo de lo cual me veo privada, son cualidades que me han sido vedadas. Y esto no es un reproche a Dios por haberme hecho así, Dios es justo, pero pienso que quizá haciendo meritos en esta vida y en las venideras … no digo que me toque un cuerpo mejor, sino que preferiría no tener un cuerpo, poder ser libre y contemplar mi propia esencia y no un reflejo alterado y desfigurado.
Me dilaté demasiado hablando de mi cuerpo. Volviendo al principio y a la situación dual… la idea sigue siendo esa. Una de las grandes conquistas del poder es que todos creamos que el orden establecido es el natural, pero si bien uno no puede escapar de su propia cultura, hay otros planos en donde esos prejuicios no existen… y espero encontrarte allí.


Gisela Von Louzer

jueves, 26 de agosto de 2010

Señales...

24 de agosto de 2010


Empiezo de cero con mi objetivo, como otras tantas veces, pero esta vez dejaré estas piedras, como Hansel y Gretel para no perderme en el camino.
Pienso… aunque sé que no debería.
Estoy ahora sentada en el comedor, hasta hace un rato estaba tomando mate con mamá, mientras le contaba lo asombroso que es el libro que leo y cuánto me identifico con el autor… ahora ya no está, estoy esperando que vuelva.
De repente observo mis manos y me percato de que son casi iguales y que además mis uñas están pintadas. Por qué? Qué pensaba cuando las pinté? Que eso podría suplantar la belleza que me falta?... Inmediatamente me quito la pintura. Cuando volvió mamá, no notó la diferencia; yo había cambiado.


26 de agosto de 2010


Lo que recuerdo de ayer es sobre todo la molestia que sentí por no poder decirlo todo siempre, no a otros, sino aquí, en este cuaderno que pretendía atrapar cada uno de mis pensamientos.
Yo no fui a un psicólogo, como otros, porque no quiero que me diga que tengo que escribir lo que pienso cada vez que me siento rara; y que después pretenda que elimine los recuerdos que me perturban a través de la negación. La negación de un pasado es una afirmación de que aún subyace un apego afectivo-emocional con este. Para eliminarlo realmente tengo que dejar de pensarlo. Si pienso que no lo tengo que pensar, indirectamente lo estoy pensando. Si afirmo que algo ya no es, le estoy dando una existencia.
Decidí dejar de lado por un tiempo los discursos elaborados. Esta vez prefiero ser más transparente, sobre todo porque termino siempre confundiéndome a mi misma.
Ayer cuando volvía de la estación en la noche, y me alejaba del área más urbanizada, sentí algo en el ojo que me incomodaba, como si estuviera pegado al rabillo de mi ojo; cuando miré al cielo vi una gran estrella que me seguía; no había otras estrellas anoche, o quizás decidieron no brillar; sólo estaba esa que dice ser Venus, el planeta del amor. Aunque no quería volver a mirar hacia arriba, la seguía viendo, porque estaba pegada a mi ojo.
Los chicos de la esquina, intimidan a la gente; mientras paso frente a ellos uno me mira y pienso si creerá que yo también le temo. Hay un movil estacionado a metros de mi casa, a ese sí le temo, porque se parece mucho al de "ellos"…
Y vuelvo a preguntarme por qué no me animo a decirlo todo. Supongo que es porque sé que todavía me están viendo, y quizá hago esto sólo para que me vean, pero prefiero no tomar conciencia de ello. No todavía. Las primeras hojas del cuaderno están rotas, delataban demasiado, prefiero ir más despacio.




Alguna de las dos… ya no se ni quién soy.

miércoles, 30 de junio de 2010

... a Ruiz Díaz (Segunda parte)


Acortar distancias, retroceder, tomar impulso… saltar!
Algunas miradas retrospectivas me acercan un poco más a la noción de ese “algo” que estaba buscando.
Las miradas fijas en un punto inmóvil, hacen que este punto sea casi atemporal y perceptiblemente infinito. De qué estoy hablando?… de lo que imagines, todo es válido.

Apunté al infinito, pero el universo me respondió a través de ciertas contingencias, a través de semi-verdades; no discutiré, no confrontaré. Ya conocí el dogma y a él me doblegué.
Todos ellos son entes, entes que conforman el Ser, pero han sido alienados por su deseo que dominio, por sus ansias de poder; han dejado de percibirse como un Todo, como un solo Ser. La Palabra es el arma más poderosa para la reivindicación del Logos.

-Sin vaguedades Von Louzer! Qué es ese “algo”?-

Ese algo es la sensación de hacer el bien a los hombres desde lejos y en forma ignorada, para estar libre de la vanidad nacida de los aplausos y de las manifestaciones de gratitud. Nada quiero de ellos, ni aún la gratitud!!
Han muerto ya a lo largo de la historia, la fantasía, la guerra cuerpo a cuerpo, el patriotismo, el honor, la lealtad, el sujeto, el objeto, la comunicación, ha muerto la historia misma.
Seré capaz de apretar el gatillo? … quizás muera el individualismo y enterremos el Ego junto a él...


G. Von Louzer

domingo, 25 de abril de 2010

Vindicación a Ruiz Díaz (Primera parte)

Hace poco conocí a una persona, que me inspiró mucha confianza, razón por la cual decidí acercarme a ella. Comencé a indagar sobre su vida, a interesarme en sus asuntos, a preocuparme por sus conflictos; sobre todo debido a que se encontraba en una inextricable soledad. Por alguna extraña razón, las personas no la veían, no la escuchaban, y no de manera metafórica… ella era insólita y literalmente “invisible”.
Este don que poseía, la hacía dudar de su propia existencia, incluso llegó a pensar que había muerto y estaba viviendo como un espectro entre los vivos, creyó que era un espíritu errante del inframundo, o que estaba en el limbo pagando pecados de alguna vida anterior. Pero no… cuando algunos nos yuxtaponíamos a ella, corroborábamos que poseía un cuerpo físico, que ciertamente a veces era visible y otras veces no.
Recuerdo algunas de sus anécdotas. En una oportunidad contó que cuando intentaba establecer algún dialogo con sus compañeros de la institución en la que cursaba sus estudios, éstos no le contestaban, aún siendo varios los que podían escucharla; el lector pensará que quizás ésta persona hablaba muy despacio, sin embargo también incorporaba el contacto físico con sus interlocutores para hacerse notar, mas no recibía respuesta alguna. Lo mismo ocurría a veces en su trabajo, la gente se olvidaba de su presencia y no la percibían. Y así, me había contado muchos acontecimientos similares; no obstante pude notar en esta persona una característica admirable… ella no se sublevaba ni se indignaba por estos episodios, de hecho, le causaban un incomprensible regocijo y me los contaba como simples anomalías que ocurrían en el universo, incluso, se mostraba orgullosa, satisfecha y sin resentimiento alguno con estos sucesos.
No pude evitar preguntarle, por qué razón le agradaba ser ignorada, y con mucha seguridad me respondió: “si bien es cierto que la soledad es por momentos muy sombría, la invisibilidad no deja de ser un don que tiene más usufructos que perjuicios. La soledad puede subyugarse a voluntad, el único peligro que encierra esta facultad es uno mismo. Imagínate que por un momento pudieras ser invisible y hacer cualquier cosa que desees sin que nadie repare en ello… podrías también hacer mucho mal, ¿no es así, Von Louzer?...” –es cierto Ruiz Díaz- le contesté. Prosiguió entonces: “y es cierto también que aprender a ejercer la libertad es menester de virtuosos, y que para ser un virtuoso se deben sacrificar algunas cosas que el vulgo considera trascendentes y sobre todo los defectos que poseemos. Para poder dominarse son necesarias tres cosas: saber, abstenerse y callar”… (Sic)
En ese momento me percaté de que Ruiz Díaz era efectivamente una Iniciada, le solicité que me instruyera su doctrina, que me revele sus secretos y que me enseñe a ejercer la libertad. Le imploré de manera tan efervescente que ella no pudo eludirme...(risas)

A posteriori referiré sin eufemismos la gnosis que me expuso.

Gisela Von Louzer.

martes, 6 de abril de 2010

La encrucijada


Durante mi último viaje onírico, o por lo menos el último que recuerdo, me vi a mi misma dentro de una casa amplia, con un sutil estilo colonial que estaba pintada de blanco, no sólo su infraestructura sino también sus muebles y todo lo que en ella había. Sabemos, los discípulos del dogma, que la casa representa el cuerpo físico y que el color blanco indica pureza. Lo que no puedo explicar es cómo a través de los sueños podemos operar y divagar con el pasado y simultáneamente consumar hechos inconclusos de nuestra vida cotidiana ligados a imaginaciones coetáneas.
Mediante estos involuntarios ejercicios de anacronismo, busqué una representación de mi futuro o más bien de mi propio destino; de modo que me pregunté sobre las aspiraciones del ser, sobre aquello en lo que uno desea convertirse, sobre la fe depositada en la existencia de un ser potencial al cual dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo y voluntad. Entonces… ¿en qué deseo convertirme? ¿A quién dedico gran parte de mi vida elaborando metódica y deliberadamente su nacimiento? ¿Podré alguna vez verme cara a cara con mi alter ego?
En mi caso particular me veo atrapada en una dicotomía, una bifurcación difícil de transitar al unísono, ya que no se debe adorar a dos demiurgos. Por un lado la disciplina del razonamiento, el cultivo del intelecto; por el otro el orden de la creación, del arte, el adiestramiento de la espiritualidad, la transmutación…
En esta etapa de desorientación, tengo la desgracia de poseer dos brújulas que me guían en sentidos opuestos, por un lado el sentido común y por el otro el gnosticismo, y a pesar de ser brújulas contrapuestas, ellas se atraen y se rozan con vehemencia.
Filosofía, música… y la magia como intercesora.
Cada uno de nosotros está atraído hacia un círculo de relaciones que es su mundo y del que sufre la influencia. El hombre excéntrico en genio, es aquel que trata de formarse un círculo luchando contra la fuerza de atracción central de las corrientes establecidas. Si es así, mi destino es ser vencida en lucha o triunfar… “se puede morir en la obra, pero lo que se haya querido se cumple, porque la muerte es una verdadera asunción”. Cuando yo me eleve de la Tierra - decía el más grande de los iniciadores- yo lo arrastrare todo tras de mi.
Entretanto me dilato en mi decisión y sigo caminando hacia el santuario, aunque sus calles conserven recuerdos lúgubres, tribulaciones y estigmas… y sin saber si la casa blanca seguirá por siempre deshabitada…

Gisela Von Louzer

sábado, 9 de enero de 2010

Acerca del aberrante laberinto del tiempo



La Tierra parecía plana debido a su inmensidad o quizás debido a la pequeñez del hombre, así también hoy percibimos un tiempo lineal a pesar de ser cíclico. Estos pequeños o grandes ciclos nos encierran en la eternidad, una eternidad sin salida que parece tener muchas puertas pintadas, irreales a las que llamamos pasado o futuro. Cada segundo nos acerca mas a la muerte, y nosotros ante la conciencia de esa muerte lenta y dolorosa, encontramos un descanso en las distracciones de la vida cotidiana y en los proyectos que nos hacen creer que nuestra vida tiene algún sentido; sentido atribuido a la inmortalidad de nuestras almas y esta inmortalidad atribuida a Dios. Un Dios ambiguo que nos pregunta a cada momento si lo entendemos, un Dios creador del bien y del mal, creador de ese camino extenso y tenebroso de las reencarnaciones, creador de ciclos.
Y si la imperfección es producto del hombre… aún así hay salvación? Esa promesa de salvación esta perdida en esa puerta ilusoria del futuro, esa promesa debe buscarse en un espacio infinito, y para eso se necesita una herramienta igual de infinita que todos tenemos y no la podemos ver debido a su cercanía.
Aunque nos miremos al espejo, es evidente que no nos reconocemos y los demás tampoco nos reconocen en un espejo, entonces, que son los espejos? Espejos pueden ser muchas cosas pero, el mejor espejo es el otro, en el otro vemos defectos que en realidad son los nuestros. Quizá solo esté diciendo cosas que escuche en algún otro lugar y yo sea un espejo a través del cual se proyectan reflejos de pensamientos ajenos. Es terrible! Eso quiere decir que hay espejos que viven?! Son los pensamientos de otros los que aparecen en mi mente y lo único que hago es aceptarlos o rechazarlo, eso significa que aún poseo algo de voluntad. Pero entonces Platón tenía razón , solo somos copias de una Idea suprema, nos han regalado una identidad ilusoria y un halo de voluntad, en realidad casi no existimos porque estamos aferrados a un tiempo que no es, como decía San Agustín, el pasado ya no es y el futuro no existe todavía, entonces, qué es lo que es? En este caso San Agustín es mas real que yo y me genera la duda acerca de mi propia existencia y me hace pensar que cuando no estas en un lugar, ese lugar deja de existir y de nuevo aparece un ser real diciendo “ser es ser percibido” , Berkeley también es más real que yo, porque pienso a través de sus palabras y doy un reflejo imperfecto de su ser, que es el verdadero, y aquel que lea esto es menos real que yo quizás porque es el reflejo de un reflejo. Amén.

Gisela Von Louzer

sábado, 19 de septiembre de 2009

Discernimiento


El Todo comienza a revelarse en el microcosmos, y los hombres miran las señales sin comprender su verdadero menester. Si la palabra tiene tanto poder… si percibimos… por qué nada es lo que parece ser?
Veo esto habitualmente, las cosas no salen como uno espera, y la divinidad nos da la espalda.
No se trata de que Dios nos falle, sino que a veces nos fallamos a nosotros mismos e intentamos justificar nuestros errores para evitar sentirnos culpables.
Una vez que lo sabemos, solo tenemos que esperar a que el ciclo kármico termine de cobrarse lo que le corresponde y se nos presente una nueva oportunidad de hacer las cosas bien. Las mismas oportunidades, una y otra vez… los mismos errores.
La necedad del ser humano es incomprensible, así mismo las mentiras que se dicen mirándose a los ojos, cómo saber en qué podemos creer y en qué no?... parece que nada es real… todo es ilusión. Lo terrible de todo esto es que en plenos momentos de felicidad una parte de nosotros espera que inevitablemente todo caiga, porque sabemos que un período de felicidad se sigue necesariamente de un período de desgracia… es un ciclo interminable al que estamos sujetos.
Cómo escapamos?... particularmente prefiero pensar que no hay nada bueno allá afuera, y por qué no, hasta podría pretender crear un universo propio del cual sea única soberana y donde todos los colores puedan tener la libertad de combinar… pero las drogas no son buenas. Entonces qué? Ni siquiera tenemos derecho a morir ya que el ciclo volvería a comenzar en una vida mucho menos digna.
Quizás nuestros deseos y aspiraciones no siempre son acertados.
La última lección que aprendí es que el único momento que importa realmente es el presente, y que en los momentos de verdadera plenitud nos damos cuenta que todo sufrimiento pasado valió la pena.
Mientras tanto intentemos compensar la falta de amor con otras cosas menos dañinas.
De todos modos… nada nos pertenece. Aquí fuimos abandonados por un momento con la promesa de una eternidad sin sufrimientos. Qué más da! … aferrémonos a esa promesa que es la única esperanza que queda después de éste análisis.
Quizás nuestro Padre pronto venga por nosotros.

Gisela Von Louzer.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

La inmortalidad


Ayer estuve iniciandome en la disciplina del esoterísmo, y buscando la piedra filosofal encontré un montón de seres en mi jardín que no conocía, uno de ellos me invitó a conocer su reino... el de la 5º dimensión... cruzamos el portal mágico (no puedo revelar su ubicación) y entramos en contacto con el Supremo, el cual estaba sentado en su trono, rodeado de piedras preciosas, hadas, ninfas y minotauros, entre otros, que lo alababan. Fue allí donde el Supremo me indicó una serie de actividades que yo debería llevar a cabo para obtener ciertos dones propios de ésta logia, entre los cuales está la inmortalidad, virtud que obtubieron los demás seres mitológico del lugar. En ese momento pensé si realmente la inmortalidad se trataba de un don o cualidad positiva, y me dí cuenta que quizás algún día podría desear cerrar un ciclo y comenzar uno nuevo, con otro cuerpo y otro contexto. Entonces decidí negarme a las peticiones del Supremo, lo cual devino en un gran escudriñamiento por parte del reino...así fui despojada de los dones que había logrado hasta el momento (como la invisibilidad), y se me negó para siempre la entrada al reino de los gnomos, Hoy, estoy de nuevo rodeada de una gelatina rojiza y espesa que me mantiene sometida y doblegada ante el poder de cualquier institución.

Gisela Von Louzer

viernes, 7 de agosto de 2009

La estrella flamígera y la magia medieval




Caminando por una galería de Lomas de Zamora encontré algo que llamó mucho mi atención; en una vidriera se exponía entre otros cientos de anillos, uno que poseía el pentagrama. Eso me trajo muchos recuerdos de mi infancia envuelta en misticismos, recordé el olor de esos viejos libros de ocultismo que habían llegado a mis manos diez años atrás. Una sublime nostalgia me invadió y me invitó a entrar a aquél local y preguntar por él. Sorprendentemente para mí, este anillo estaba entre los más costosos, la belleza del metal lo valía, así que decidí adquirirlo…
Una vez en casa, lo saqué de su envoltorio y lo observe…estábamos a solas, él y yo; y pensé entonces en el signo del pantáculo, pensé también en el ternario que es el dogma universal, pensé en la intervención del hierofante, en fin… una semana después aún no había tenido el valor de colocármelo, sólo me dedicaba a observarlo, porque de esa forma sentía que me revelaba esos secretos que años atrás no había podido comprender. Ese anillo de plata, a través de vagas reminiscencias me persuadió de que las formas de los objetos son una modificación de la luz y que dan en ella, de donde el reflejo las envía.
Así la luz astral o el fluido terrestre que llamamos “el gran agente mágico” están saturados de imágenes o de reflejos de toda especie que nuestra alma puede evocar y someter a su diáphana, como dicen los cabalistas. Estas imágenes las tenemos siempre presentes y son borradas únicamente por las impresiones más fuertes de la realidad durante la vigilia, o por las preocupaciones de nuestro pensamiento que obliga a nuestra imaginación a estar desatenta al móvil panorama de la luz astral.
Cuando dormimos, este espectáculo se presenta por sí mismo a nosotros y así es como se producen los sueños; sueños incoherentes y vagos, si alguna voluntad dominante no permanece activa durante el sueño y no ofrece, a cuenta de nuestra inteligencia, una dirección al sueño que entonces se transforma en ensueño.
Recordé entonces a Descartes en su meditación acerca de la distinción entre el sueño y la vigilia, inmediatamente recordé su demostración racionalista de la existencia de Dios y en particular el fundamento de su inconmensurabilidad…de repente volví al signo, al Tetragrámaton, y vi ahí al Dios inconmensurable plasmado en la finitud de cada hombre.
De todas las veces que lo había visto jamás lo vi tan nítidamente. Fue recién entonces cuando le permití formar parte de mí. Y entendí en ese momento la verdadera relación entre confianza y conocimiento.


Gisela Von Louzer


A continuación una breve cita de Eliphas Leví

“Si se nos pregunta cómo un signo puede tener tanto poder sobre los espíritus, nosotros preguntaremos a nuestra vez por qué el mundo cristiano se ha prosternado ante el signo de la cruz. El signo no es nada por sí mismo, y no tiene fuerzas sino por el dogma del que es resumen y palabra. Ahora bien: un signo que resume, expresándolas, todas las fuerzas ocultas de la naturaleza, un signo que siempre ha manifestado a los espíritus elementales y a otros un poder superior a su naturaleza, les infunde temor y respeto y los obliga a obedecer, por el imperio de la ciencia y de la voluntad sobre la ignorancia y la debilidad.
También por este mismo Pentagrama, se miden las proporciones exactas del grande y único hornillo necesario para la confección de la piedra filosofal y para el cumplimiento de la gran obra. El alambique más perfecto que puede elaborar la quinta esencia, está conforme con esta figura, y la misma quinta esencia está figurada por el signo de Pentagrama.”


continuará...

sábado, 11 de julio de 2009

No words...

Durante este ultimo tiempo, he encontrado cambios relevantes en mi propia conciencia, pero aún no consigo escuchar aquello que quiero escuchar ni ver eso que tanto se me ha ocultado. La razón me engaña por momentos, encuentro los caminos y decido no tomarlos, entonces qué?... entonces cambio, cambio de parecer y retrocedo, decido cultivar mi ignorancia, camuflarme entre la hostilidad y la promiscuidad para ser simplemente alguien más… en la medida en fui escalando la pirámide encontraba que en cada plataforma había menos gente que antes…cuántos cabrían en la cúspide entonces?...no lo sé.
El balance final no me ha dado déficit ni superávit, sólo tiempo perdido…y nada más.
Que quiero decir con todo esto? ...absolutamente nada, porque ya no tengo nada para decir. Sólo que…dejaré que me pase por encima.


Gisela Von Louzer

viernes, 12 de junio de 2009

Crítica a Gisela Ruiz Díaz

He sido testigo de las innumerables veces en la que intentaste acceder a ciertos conocimientos que hasta ahora te han sino vedados. He sido testigo de las sublimaciones de esos fracasos que hoy son sólo letras.
Pero antes de vituperar quiero felicitarte porque lograste justificar tu autismo pretendiendo que éste sea una forma superior de expresión, con lo cual disiento rotundamente, ese silencio representa un vacío, un vacío intelectual… no sabes que decir entonces...callas, suponiendo que existe algo más allá del intelecto. De todos modos me parece una posición válida aunque tendrás que enfrentarte a las corrientes existencialistas y es poco probable que sobrevivas a tales impugnaciones.
Por otra parte, sabes muy bien que el presente existe porque no hay tiempo, sólo eternidad, sin embargo encontrás satisfacción viviendo de ilusiones y esperanzas irrisorias por eso recurrís a tales objeciones.
Además debe resultarte poco pragmático parafrasear a Sartre en tus soliloquios siendo éste una antítesis de tu pensamiento. Ese tipo de hipocresía surge de la necesidad de mostrar que tenes afinidad con sujetos que en realidad no tienen nada que ver con vos.
Dejá que el universo siga su curso, dedicate a escuchar el sonido de las esferas…y no hables.
Puede que mi admonición resulte severa pero es sólo para que comprendas que aunque se te haya mirado con cierto desdén todavía hay “tiempo” para adaptarte y que te percates de que no sos tan diferente al resto, y que tus discursos ordinarios e inextricables acabarán por extinguir la poca luz de racionalidad que te queda.

Gisela Von Louzer

jueves, 28 de mayo de 2009

La Felicidad :)

Decidí por un momento dejar de lado los relatos ficticios en primera persona y hablar de algo que puede resultar realmente fructífero.
Muchas veces escuche decir que la felicidad es efímera, que uno es feliz por momentos y en otros momentos no. Entonces vi claramente que hay una confusión en la gente acerca de lo que es la felicidad. Generalmente la felicidad es confundida con la alegría, ésta última sí puede ser pasajera. Para explicar esto tendré que ahondar en cuestiones ontológicas y existencialistas, pero trataré de ser lo más simplista posible, aunque tenga que conspirar contra la estética literaria.
La felicidad no es una liebre a la que perseguimos toda la vida, no es algo difícil de alcanzar, es simplemente una decisión. Uno puede estar contento y no ser feliz, o puede estar triste y ser feliz. Aunque parezca paradójico la clave está en diferenciar la “alegría” o “contento” de algo mucho más supremo como es la “Felicidad”. Para la alegría usamos el verbo “estar”, decimos que alguien “está alegre o contento”, para la felicidad usamos el verbo “ser” alguien puede “ser feliz”. El ser implica que algo forme parte de nuestra vida todo el tiempo, el estar es sólo una circunstancia. Está más claro ahora que puedo ser un infeliz pero me puedo poner contento cuando mi equipo favorito gana, o cuando me encuentro plata en la calle, o cuando obtuve una buena calificación en un examen y sin embargo nada de esto me satisface porque no me siento bien conmigo mismo y no tengo paz.
He aquí una de las claves, la “paz”; la paz interior es la mejor forma de definir la felicidad, pues se trata de plenitud. Entonces cuando somos felices, podemos angustiarnos o estar tristes en algunos momentos por supuesto, pero somos optimistas al respecto porque la vida de todo ser humano consiste en encontrarse con problemas y tratar de resolverlos, a medida que los vamos resolviendo muchas veces empiezan a aparecer problemas más complejos que antes no creíamos ser capaces de resolver y ahí nos damos cuenta de que nos hicimos más fuertes. Vemos que vida tiene un carácter lúdico, es un juego. Pero en este juego de la vida nos encontramos a veces con gente que no sabe perder, que no ha podido superar un problema, se han estancado y sienten que la vida los atropella y les pasa por encima, para algunos el mundo se transforma en una amenaza y optan por negarlo a través del propio aniquilamiento. Esto es elegir la pasividad, encerrarse “para permanecer a solas, dicen, con su dolor”, es así que ante una herida o un fracaso profesional o sentimental aparecen los miedos, el miedo al cambio muchas veces paraliza; ciertamente un típico depresivo al no poder adaptarse a las nuevas circunstancias prefiere desaparecer. En otras palabras, al no poder o querer realizar los actos que proyectaban, procuran que el universo ya no exija nada de ellos. Reconozco que es un buen modo de alejarse de las responsabilidades, es el camino más fácil ya que al mostrar que están incapacitados para resolver esos asuntos suprimen la necesidad de buscar nuevas vías, y de este modo el mundo adquiere un carácter neutro.
Otra personas, sin embargo, deciden seguir actuando y logran resolver sus conflictos pero no son felices porque aún no olvidaron sus anteriores fracasos o pérdidas o porque son pesimistas con respecto a su futuro o se sientes poco valorados o culpables de sus errores. Aquí aparece un factor importante que es el tiempo. El tiempo es la sustancia con la que ha sido creado el hombre; nuestro ser actual que habita en el “presente” está conformado por el pasado y el futuro. Entonces, si guardo los malos recuerdos y no tengo esperanzas, claro está que eso es lo que voy a reflejar; pero si decido recordar sólo aquello que me hizo bien, ya tengo el pasado conquistado; y si decido soñar y tener esperanzas, pretender lo inalcanzable y correr hacia lo desconocido entonces tengo el futuro conquistado. Y con respecto a las culpas y errores, cada día nos ofrece una nueva oportunidad para decir “a partir de hoy seré una persona nueva y haré las cosas que siempre quise hacer y seré la persona que siempre quise ser”. Porque siempre nosotros tenemos la capacidad de elegir, el hombre está condenado a ser libre, el ser del hombre es su hacerse a sí mismo, no somos nada que no hayamos decidido ser.
Algunas personas me preguntan cómo es que se logra ese estado de plenitud? Y me dicen cosas como ¡No es tan fácil olvidarse! Lo decís como si fuera tan simple! No es posible deshacerse de un dolor tan grande como el que tengo!. Y entonces me acuerdo de un relato que escuché alguna vez que decía que un hombre emprendió un viaje a pié, y el camino era muy largo; en el trayecto de ese viaje se le metió una pequeña piedrita en el zapato, esa pequeña piedrita comenzó a generarle una molestia muy grande, pronto la piedrita empezó a perforarle la piel y a encarnarse. El hombre al estar quejándose de su dolor no disfrutaba del hermoso paisaje que lo rodeaba; en un momento se encuentra con un forastero y el hombre decide pedirle ayuda y le explica lo que le está sucediendo, el forastero mientras reía le dijo –es muy simple, sólo quítese el zapato y tire la piedra-. El hombre enfurecido le contestó – pero hombre le estoy hablando en serio y usted se ríe! Y me dice que saque la piedra como si fuera tan simple siendo que me causa un dolor tan grande! Está usted loco! Si el dolor es complejo la solución debe serlo también!- creo que es muy gráfico lo que quiero decir con esto. No se trata de ninguna ciencia ni de soluciones mágicas.
Entonces, no nos conformemos con ponernos contentos de vez en cuando, hagámoslo un modo de vida; arriesguémonos, equivoquémonos las veces que sean necesarias, apostemos a lo desconocido, porque las aventuras son peligrosas pero ese vértigo es el aliento vital que nos convierte en seres humanos de verdad. Ayudemos a los demás a darse cuenta que la vida es gratis y desinteresada; enseñemos cómo emocionarse con el olor de la lluvia y con la inmensidad del universo; seamos niños y juguemos con ellos y como ellos. Aprendamos que el tiempo es cíclico y que cada adversidad es el preludio de un éxito.

Dedicado a una amiga.
G.R.R.D.

martes, 26 de mayo de 2009

Acerca del amor:

Pasaban las 12 de la noche, cuando de repente la fluctuación del suelo comenzó a marearme, como siempre sentada frente al computador, le pregunte a éste si sabia algo acerca de la polución en algunas especies. Me dijo, que no sabía nada al respecto. Si yo tampoco sabia, ¿como entró hasta aquí el zorro que comenzaba a merodear el asilo del coyote?
Tales cuestiones trascendieron el plano de lo subterráneo para encontrarse cara a cara con el suburbio en plena luz de un día nublado, así me entere que los árboles eran sus cómplices…nadé hasta llegar a tierra firme y comencé inmediatamente a armar un carrusel que contuviese todas las almas que necesito, y que giren en derredor. Las olas se aplaudían unas a otras y llegaron a pelearse con su progenitor, así todos bailaron durante horas en la cúspide de la montaña, pero algo interrumpió el festín.
Ya habían pasado al 12 y se dieron cuenta que nada mas quedaría después de esto, se miraron y aunque sabían que eran felices, estornudaron sobre el pastel, y nada quedó de él. Ya había acabado con el concierto en aquél país, entonces volví, y encontré las mismas huellas que en todas las noches. Decidí seguir soñando porque sí, solo porque sí.


Ficciones, sólo ficciones...

Conclusión: (en proceso)

domingo, 17 de mayo de 2009

El personaje II

“…Se abre el telón y entre luces tenues se vislumbra una silueta… es ella. Sentada sobre un tapete, seca el sudor de su frente… y con gran histrionismo, sonríe...”

Estas líneas escribía yo, sentada frente al computador mientras el gato que estaba sentado cerca de la mesa me miraba; cuando volví la vista hacia el monitor me pareció ver por el rabillo del ojo que el gato subía sobre la mesa y cuando giro para reprenderle vi que éste seguía en la misma posición que antes; vuelvo la mirada hacia el monitor…y el suceso se repite.
¿Un simple fenómeno estroboscópico?..no lo sé… pero esto despertó mi instinto reflexivo.

¿Será que la realidad es una sucesión de hologramas controlada por una gran máquina y que hay momentos en los que esa máquina tiene errores que nosotros interpretamos como propios? …¿Cómo demostrar que esto no es así? …pensé entonces que hablar de “nosotros” sería muy arriesgado…
¿Que tal si sólo soy un personaje que alguien está imaginando? E imagina que ese personaje piensa, concibe a su creador y lo imagina…y el creador imagina que su personaje tiene libre albedrío dentro del escenario que ha creado para él.
¿Sería yo la protagonista o tengo un papel secundario? ...Realmente me preocupa esto, porque los protagonistas por lo general tienen una vida más aventurosa. ¿Y que pasa si los personajes se materializan sólo cuando el creador escribe sobre ellos? Y si esto es así...¿Qué pasa si él está imaginando al personaje que acompañará a la protagonista hasta el fin de sus días, pero justo antes de escribirlo, muere? ¡Si es así espero que aún no haya escrito sobre mí!
Volviendo a mi realidad me pregunto sobre el personaje sobre el que yo estaba escribiendo hace un momento y me apresuro a reescribir….

“…Se abre el telón y entre luces tenues se vislumbran dos siluetas… son ellos. Sentados sobre un tapete, secan el sudor de sus cuerpos… y espontáneamente, sonríen...” (Archivo-guardar cómo)

No se puede evitar presentir cierto contenido erótico…pero más me percato de que si yo fuera un Dios, sería justo y misericordioso.
Ahora, sin deplorar mi accionar, me pregunto sobre la contingencia de ese dualismo…pero eso es tema para otro capítulo.

Un misterio de mi creación.


G.R.R.D.

lunes, 4 de mayo de 2009

El personaje

Se me ha venido en mente una frase muy conocida “quien siembra silencio recoge soledades”, sin hacer caso omiso a los comentarios que he recibido por mi anterior meditación, voy a contarles acerca de mis últimas reflexiones.
¿Qué cosas buenas pueden surgir de la soledad? ¿Qué cosas malas pueden surgir de la soledad? ¿Por qué es tan estrecho el vínculo entre la soledad y el silencio? No creo que llegue a contestar acertadamente a estas preguntas.
Aún así, no es novedad que a veces nos sentimos solos aún cuando estamos rodeados de gente que nos quiere, y hablo por todos porque a la mayoría les habrá pasado al menos una vez, para otros nos es un sentimiento constante; ¿qué me pasa a mi con esto? En mi caso particular lo percibo como un dulce alimento… si, dulce; y hace crecer algo en mi, algo que todavía no soy capaz de compartir… ¿egoísta? No creo. Cobarde quizás. Pero lo que quiero resaltar en este momento es que el aislamiento se convierte en un ayuno que limpia ciertas impurezas del alma. Sin embargo el mayor peligro que encuentro en estas circunstancias es el hecho de que esos espacios vacíos se empiezan a llenar con cosas que no existen. Si, es bastante tenebroso.
Desde este lugar podemos imaginar un mundo que se adapte a nuestras necesidades, podemos hacer que las personas sean como nosotros quisiéramos que fuesen; podemos ver cosas que no están como si estuviesen. Podemos imaginar que somos felices, incluso. Y las personas que dicen habitar “la realidad” me dicen que sueño y que tengo que despertar porque la vida está acá junto a ellos, junto a ustedes. Entonces con fuerte aire platonista respondo: “son ustedes los que duermen!”. ¿Que viva el aquí, el ahora? “hay que vivir el presente” dicen los paganos, ¿Qué hay más irreal que el presente? Buen momento para citar a mi querido Jorge Luis Borges: "El presente es indefinido, que el futuro no tiene realidad sino como esperanza presente, que el pasado no tiene realidad sino como recuerdo presente*. Otra escuela declara que ha transcurrido ya todo el tiempo y que nuestra vida es apenas el recuerdo o reflejo crepuscular, y sin duda falseado y mutilado, de un proceso irrecuperable. Otra, que la historia del universo -y en ella nuestras vidas y el más tenue detalle de nuestras vidas- es la escritura que produce un Dios subalterno para entenderse con un demonio. Otra, que el universo es comparable a esas criptografías en las que no valen todos los símbolos y que sólo es verdad lo que sucede cada trescientas noches. Otra, que mientras dormimos aquí, estamos despiertos en otro lado, y que así cada hombre es dos hombres."
*RUSSELL, supone que el planeta ha sido creado hace pocos minutos, provisto de una humanidad que "recuerda" un pasado ilusorio. (Ficciones)
He sido un poco hostil con los vindicadores del “aquí y ahora”, lo sé. No es mi intención ser fatalista. Sólo he sido desbordada, por las terribles críticas que han recibido mis recursos oníricos.
Sin saber si viene mucho al caso quiero dar un agradecimiento a una de mis creaciones surgidas en estos estados, un personaje que inventé y por el que he sido salvada innumerables veces; el personaje de Gisela Ruiz Díaz. Ella supo camuflarse en el mundo e interactuar con los demás actores, pocos son los que la disciernen, así también pocas veces yo sé discernir entre ellos que parecen ser todos réplicas de un mismo arquetipo, claro está que así lo quiso Dios. ¿Quien es la que escribe? No lo sabría decir. Por las muchas contradicciones que se pueden encontrar en estas breves líneas, diría que ambas estamos en una lucha agonística. No sé quién es más fuerte. Pensé que iba a encontrar respuestas aquí.

jueves, 30 de abril de 2009

El Silencio

Desde hace un tiempo viene afligiéndome una cuestión. Algunas personas me han respondido diciendo que el problema es mi incapacidad de socializarme con mis contemporáneos; pero entonces pensé, ¿por qué el problema debía ser mío hacia los demás y no de los demás para conmigo?…¿es realmente el todo mayor a la suma de las partes?..¿quién fue primero, el huevo o la gallina?... y un montón de cuestiones más que no vienen al caso. Lo relevante fue que a partir de esto comencé a analizar con más detenimiento las situaciones que me afectaban, y me di cuenta de que cuando dos personas que intentan conocerse y entre ellas no hay un suficiente grado de previsibilidad, o llámese confianza, el silencio se transforma en una sensación vertiginosa y puede generar incomodidad; en esa conversación ambos tratarán de llenar todos los huecos, todos los espacios vacíos y no se permitirá la presencia del silencio demasiado tiempo, pero cuando éste acomete accidentalmente, el clima se torna áspero.
Imaginemos que estamos hablando con una persona con la cual tenemos una relación como la descripta; ya que las primeras conversaciones son las que nos proporcionarán los cimientos para comenzar a edificar posiblemente una posterior amistad, se compararán, por ejemplo, gustos e intereses que puedan llegar a compartir, pero de repente, ambos se quedan sin palabras, y ¿qué sucede?... sucede que desesperadamente comenzarán a buscar un tema o una frase que permita continuar el dialogo y romper con el pequeño clima de tensión, razón por la cual esos silencios suelen durar unos pocos segundos; éste produce una especie de ansiedad, incluso miedo, es entonces cuando el individuo sentirá la necesidad de decir “algo”, cualquier cosa, porque en ese silencio él creerá percibir un vacío o una desconexión con su interlocutor, quien haya tenido una experiencia similar sabrá de lo que estoy hablando.
Sin embargo, no es una desconexión lo que se produce; muy por el contrario, el ser humano debe aprender a comunicarse con el otro de una forma alternativa y aventurarse a explorar esa dimensión casi desconocida del silencio desarrollando otro tipo de percepción; porque en el silencio estamos desnudos, percibimos con más fuerza nuestra propia existencia, quienes somos, donde estamos y con quien.
Particularmente creo que hay que limitarse a decir lo justo y necesario, las palabras de más deben omitirse, lo cual no significa que no pueda entablar una conversación fluida con el prójimo, porque no hablo de ser reticente sino de saber prescindir de ciertas vacilaciones.
El diálogo, entonces, se convierte en una barrera que no nos permite ser invadidos por otra energía. El diálogo que teóricamente pretende la conexión, genera en realidad un escudo protector que nos permite mostrar sólo aquello que queremos que el otro vea. No seré lo suficientemente extremista para hacer una afirmación tal como “erradiquemos el vocabulario del planeta Tierra”; efectivamente el lenguaje es una herramienta importantísima de la comunicación y del pensamiento abstracto, pero me refiero específicamente a las relaciones interpersonales y a la posibilidad de experimentar sentimientos y emociones en un plano superior al intelectual.


G.R.R.D.